El bruxismo y los síntomas que no detectamos

¿Sabías que el bruxismo generalmente es un hábito inconsciente que produce síntomas que a veces no vinculamos con problemas dentales?

El rechinado o apretado de los dientes, habitualmente de manera inconsciente, se conoce como bruxismo. Esta acción se puede producir tanto por el día como por la noche provocando daños tanto en las piezas dentales como en la estructura ósea que los soporta.

Un síntoma frecuente que se puede ver con facilidad visualmente es el excesivo desgaste de las piezas dentales llegando a reducir su longitud de una manera exagerada, producido por el desgaste del esmalte que recubre el diente dejando la dentina al descubierto lo cual puede provocar desde excesiva sensibilidad a la hora de ingerir alimentos muy fríos o calientes.

Otro de los síntomas más frecuentes es el debilitamiento de las encías, llegando a provocar inflamación y retracción gingival desencadenando una gingivitis que producirá un sangrado propio de esta patología bucal.

A parte de estos síntomas visibles, el bruxismo produce otra sintomatología que en muchas ocasiones no vinculamos a esta patología bucal. El dolor facial concentrado en la mandíbula, oídos o dolor de cabeza habitual puede estar directamente relacionado con el bruxismo. Un persistente dolor en el cuello también puede estar provocado por esta dolencia. Esta serie de síntomas en la mayoría de ocasiones son tratados por otro tipo de origen más muscular o de otra índole y este es en la mayoría de casos en motivo por el cual se puede llegar a un estado de deterioro dental muy alto ya que en muchas ocasiones el diagnóstico llega en un punto muy avanzado de esta dolencia.

Con un correcto examen bucal se puede determinar la causa exacta del problema para poder aplicar un tratamiento para mejorar y prevenir. Generalmente el uso de una férula bucal a la hora de dormir mejora notablemente los efectos que produce el bruxismo en nuestra salud dental aunque en muchas ocasiones el factor estrés es determinante para mejorar ya que la tensión que este factor genera en la mandíbula repercute de manera directa.

Volver

Descubre los beneficios de la natación para la espalda

¿Sabías que practicar la natación es uno de los mejores ejercicios físicos para mejorar y prevenir problemas de espalda?

Uno de los beneficios de la natación para la espalda es que la densidad del agua hace que nuestro cuerpo necesite soportar en menor cantidad nuestro propio peso cuando estamos en inmersión y en consecuencia nuestra columna vertical necesita soportar menor peso también.

Esto es uno de los principales motivos por los que la natación es una de las actividades físicas mas beneficiosas para la espalda debido a que la postura horizontal necesaria para la práctica de esta actividad reduce al máximo la presión que nuestro peso ejerce en la columna vertebral.

No solo es recomendable para dolencias en la espalda, los expertos recomiendan la práctica de actividades físicas en el agua debido a la cantidad de beneficios para la salud. Problemas como la artritis, artrosis, u otro tipo de problemas en el aparato locomotor generalmente tienen una respuesta positiva a la práctica de ejercicio físico acuático.

La reducida carga articular permite a las personas mayores realizar una actividad muy beneficiosa para su estructura ósea y musculatura dentro de un medio seguro que minimiza el riesgo de caídas.

Tan importante es el beneficio para nuestros problemas de espalda u otro tipo de dolencia como la buena y correcta práctica de los ejercicios en el agua. Por ejemplo en personas con problemas vertebrales no se recomienda la práctica de natación en los estilos de mariposa y braza. Sin embargo el estilo espalda y crol son muy beneficiosos para este tipo de personas ya que no fuerzan la espalda a la hora de realizar ejercicio.

En cualquier caso siempre es imprescindible consultar con un médico y realizar cualquier tipo de ejercicio físico en el agua bajo la supervisión de profesionales expertos que te asesorarán y te ayudarán a convertir un deporte tan completo en un beneficio para tu salud.

Volver

Las enfermedades bucodentales más habituales

Existen diversas patologías que afectan a encías y dientes con más frecuencia que el resto. Aunque existen distintos motivos que causan estas patologías generalmente están provocadas por una higiene bucodental insuficiente.

Entre muchas afecciones la caries, periodontitis, gingivitis y mal aliento son las enfermedades bucodentales más habituales.

Múltiples estudios demuestran que la caries dental es la dolencia que mas afecta a la población a nivel mundial. Las bacterias de la boca producen unos ácidos que erosionan la pieza dental afectada que en múltiples ocasione destruyen el interior del diente pudiendo provocar la pérdida de dicha pieza dental. El tratamiento mas utilizado es el empaste dental. El método más eficaz para la prevención de la caries consiste en una buena higiene bucal y evitar el excesivo consumo de azúcar en la dieta.

Otra de las principales patologías mas extendidas es la gingivitis, que consiste en la inflamación de encías y sangrado habitual de las mismas. Generalmente está provocado por la acumulación de la placa bacteriana entre encías y dientes. Aunque es una patología que tiene tratamiento la falta de un diagnóstico prematuro puede provocar que alcance el nivel de periodontitis.

La periodontitis o piorrea nos puede generar la pérdida de piezas dentales. Esto es debido a que afecta a los tejidos que rodean soportan y protegen a los dientes frente a las agresiones bacterianas y en sus fases más avanzadas presenta síntomas como la halitosis y la mas grave que consiste en una movilidad dental previa a la pérdida de la pieza dental.

La halitosis o mal aliento principalmente está provocado por la acumulación bacteriana en la boca o dientes aunque también existen causas de otro origen. Una incorrecta higiene bucal está relacionada en el mayor porcentaje de los cuadros clínicos debida a la putrefacción de las bacterias presentes en la cavidad bucal. En menor porcentaje de los casos existen causas relacionadas con problemas en el aparto digestivo.

Volver

La fiebre en la edad infantil

¿Sabías que la fiebre en los niños consiste en un mecanismo contra una infección que no siempre debe ser tratado?

Según expertos la fiebre en la edad infantil no tiene por qué estar relacionada con una enfermedad grave. Sin embargo se trata del motivo mas numeroso por el cual muchos padres acuden a las urgencias pediátricas.

Con mayor presencia durante los tres primeros años de vida su aparición es determinante para fortalecer el sistema inmunológico del niño. En este sentido los pediatras apuntan que el hecho de administrar un tratamiento al niño no siempre es necesario ya que dependerá de que tipo de síntomas presente el niño. En el 90% de los casos el motivo de la fiebre infantil es por infecciones víricas.

A falta de un cuadro en el que el niño rechace el alimento en el que hay ausencia de malestar se considera innecesario aplicar un tratamiento. Sin embargo ante una fiebre muy alta, no se encuentre causa alguna que lo justifique, se trate de un niño de menos de 3 meses de edad o presente síntomas del tipo irritabilidad, somnolencia, lesiones cutáneas o dificultad respiratoria, siempre se deberá acudir a un médico para su reconocimiento y diagnóstico.

A pesar de la información y recomendaciones por parte de los expertos, los servicios de urgencia siguen colapsándose por casos de fiebre infantil.

Se considera como temperatura normal hasta 36,5ºC, en el caso de tratarse de una temperatura de entre 37 y 38ºC se consideraría febrícula y a partir de 38ºC estaríamos hablando de un cuadro de fiebre.

En definitiva la fiebre en edad infantil en la mayoría de los casos se trata sólo de un síntoma de un proceso benigno que no debe alertar en exceso a los padres siempre estando alerta de síntomas que puedan manifestar un cuadro de gravedad fuera de lo que se considera normal.

Volver

Principales factores de riesgo en la hipertensión arterial

¿Sabías que la presión arterial alta no da señales de advertencia? Los hábitos de vida saludables y el diagnóstico temprano pueden prevenir daños graves.

A pesar de que cualquier persona esté en riesgo de tener una presión arterial alta existen factores de riesgo en la hipertensión arterial.

Un estilo de vida poco saludable generalmente aumenta el riesgo de padecer hipertensión. La baja ingesta de potasio o el exceso de sal en nuestra dieta, el tabaco, el alcohol o la falta de ejercicio son unos de los factores mas importantes para determinar si nuestro estilo de vida es poco saludable.

Está demostrado que la hipertensión aumenta en grupos de edad elevada. Principalmente antes de los 55 años en los hombres y a partir de los 55 años en mujeres.

Aparte de la ausencia de un estilo de vida saludable, edad y sexo, los antecedentes familiares y la obesidad están estrechamente relacionados con la hipertensión.

El factor alimenticio es clave a la hora de prevenir esta enfermedad tan extendida. Una dieta mediterránea escasa en azúcares, sal, carnes rojas o grasas entre otros alimentos, configuran un arma poderosa para combatirla. Una alimentación sana también nos permitirá controlar el peso.

La práctica de ejercicio de manera regular, a parte de hacer que el corazón lata más fuerte y de respirar mas oxígeno de lo habitual, nos ayudará a controlar el peso siendo este último un factor determinante en la prevención.

El consumo de tabaco es un factor que aumenta el riesgo de padecer hipertensión. Está demostrado que fumar aumenta la presión arterial.

El estrés es otra de las principales causas que aumenta el riesgo de padecer hipertensión. Un nivel elevado de estrés hace que el cuerpo tienda a producir adrenalina lo cual aumenta la frecuencia del latido del corazón y contrae los vasos sanguíneos.

Volver